Breve historia
Importante villa alcarreña, su privilegiada situación en la Vega del Tajuña favoreció el asentamiento primero de los celtíberos y de los romanos después, que la llamaron Castrum Brioga. El nombre de Brihuega, según el arzobispo toledano Jiménez de Rada, procede de Briga, que podría traducirse como lugar fuerte o amurallado.
Desde este enclave se inició la reconquista de Toledo y Guadalajara , allá por el 1805.
Fue cedida por el Rey al Arzobispado de Toledo en 1215, recibiendo un fuero propio que permitió la entrada de todo tipo de gentes, y religiones, lo que favoreció su desarrollo comercial.
La guerra de sucesión supuso un cúmulo de calamidades, originadas por el vandalismo de las tropas del Archiduque de Austria, que fueron vencidas en la batalla de Brihuega, uno de los acontecimientos históricos más importantes de los primeros años del siglo XVIII.
Actualmente, el municipio de Brihuega, que incluye otras quince villas y aldeas, destaca por la industria del ahumado de pescado y por su piscifactoría.
Visitas
Antigua Real Fábrica de Paños y sus Jardines, con una entrada de módulos neoclásicos, un gran zaguán y jardines de estilo versallesco, con paseos, fuentes, estatuas y frondosas alamedas. Magnificas vistas desde el mirador hacia el caserío y el valle del Tajuña.
La cárcel pública, actualmente biblioteca municipal.
La casona de los Gómez, de estilo renacentista.
Iglesias de San Simón, San Miguel, San Felipe y de Nuestra Señora de la Peña.
El Castillo de la Piedra Bermeja y el convento de las Jerónimas de San Ildefonso.
El prado de Santa María.
La picota, una columna que es señal de que Brihuega era villa y no aldea.
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