
El General Martínez Campos nació en Segovia en 1831 y, después de una vida de entrega a la Patria, mereció ser considerado como un decidido hombre de paz y concordia. En orden a estos méritos y una vida de entrega al servicio de España en momentos muy dificiles, los españoles le dedicaron el bello monumento de Benlliure en el Retiro. Figura relevante de la milicia y la política de la España del siglo XIX. Dedicó gran parte de ella al ejercicio de sus cualidades diplomáticas, impuestas por los avatares de los dificiles momentos de la insurrección de Cuba y la traumática guerra de África. Proclamó al Rey Alfonso XII en las afueras de Sagunto, en la mañana histórica del 29 de diciembre de 1874, dedicándose luego a dar por terminada la vieja contienda carlista, lo que le valió el ascenso a Capitán General. Fue Presidente del Gobierno y murió a los 69 años, como titular del Consejo Supremo de Guerra y Marina, después de una vida ejemplar llena de energía cuando fue preciso y de tacto y diplomacia, como virtudes que merecieron el reconocimiento general de hombre de concordia.