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WAYNE'S GORBEA
SALSA PICANTE 29 abril 2005 Sabor Habana Madrid |
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Por primera vez en España Wayne Gorbea ha venido
acompañado de su salsa picante. El piano del sabor,
máximo exponente de la salsa de NY ya estuvo por aqui acompañando
al Conjunto Libre de Manny Oquendo allá por el año 1992. Pero
ahora lo ha hecho como lider de su banda para dirigir a un conjunto de extraordinarios
músicos de Puerto Rico, NY, Israel y República Dominicana que
cuando se ponen a funcionar arden con llama azul. Toda la sabiduría
adquirida con Puente, Machito, Laserie, Casanova, Rogers, Oquendo, Chocolate,
Jerry y Andy o con Joe Cuba se pone al servicio de la salsa dura para convertirla
en salsa picante al ser interpretada con su sello característico
por sus muchachos y añadiendo Wayne su toque en los montunos. Eso
si, con un tiempo de cocción superior a los diez minutos para cada
plato de descarga.
Tras una primera toma de contacto con Sujétate
la lengua los bailadores se fueron apoderando de la pista al ritmo
frenético impuesto desde la tarima. El éxtasis lo pudo alcanzar
el bailador con la presentación de El Yoyo, versión
de la de Cortijo y un clásico de las pistas madrileñas. Aquí
Rubén Borgas, el más veterano compañero de Wayne hizo
su sabrosa descarga de timbal. Ran Kan Kan Rubén.
Jerry González apareció por la sala para
sumarse al concierto aportando su característica trompeta eléctrica
mientras los metales hacían sus contrapunteos y moñas
de barrio con sabor a Bronx. Juan Rodriguez nos regalaba unas notas de campana
de fuerza abrumadora, aquello sonaba a hierro, a puro hierro. No es de extrañar,
sus instrumentos no son de serie y las sonoridades se alejan de los estándares
de LP Percussion. Ellos mismos acuden a un pequeño taller de NY y un
herrero les construye las campanas a medida, a la medida de la salsa picante.
Pero a Wayne no le importa la marca de su piano, entre sus dedos fluyen los
montunos y las escalas afrocubanas con un sabor no apto para quedarse inmóvil.
Beto Hernández, fiel compañero de Chocolate Armenteros y Edelman no aguantó mas y también se subió a la tarima. El público, ya empapado del swing de la salsa picante, no dejó a la banda marcharse del escenario. Gorbea y sus muchachos pusieron el broche final con Estamos Chao, versionando al Eddie Palmieri de 1965, uno de los músicos que más influencia ha tenido en la carrera de Gorbea.