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SONORA PONCEÑA 13 mayo 2005 Juanchito Madrid |
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Hace algo más de sesenta y un años que Enrique Lucca Caraballo, un boricua de Yauco empezó a tener unas inquietudes musicales que le llevaron a formar un quinteto a base de percusión, trompetas y voz. Pero a sus oidos llegaban unas notas desde Cuba, las del Conjunto de Arsenio Rodriguez, de la Casino de la Playa y de la Sonora Matancera. Todo ello le llevó a potenciar su Orquesta Internacional para crear la Sonora Ponceña en 1954, que arrancó con marcada influencia de Arsenio. Empezaba también a dar que hablar La Perfecta de un jovencito neoyorquino llamado Eduardo Palmieri Morales pero éste, a diferencia de Lucca, decició darle más importancia a los trombones que a las trompetas. Cada uno fue siguiendo su camino hasta que Enrique Arsenio Papo Lucca, prodigio musical, pasó a ser integrante y emblema del Gigante del Sur.
Por fin esta leyenda llegó por primera vez a Madrid para ofrecernos más sabor borícua y hacer moverse a todo bailador al son del sabor cubano fusionado con toque de bomba y plena e influido por toques de jazz palpables en los solos del maestro Lucca, momentos estos que siguen empapados de la influencia de Oscar Peterson y que siembran en el bailador la duda de seguir con la gozadera rumbera o detenerse a observar las evoluciones del piano de la salsa. No pudieron faltar Boranda y el clásico de Arsenio que hizo subir la temperatura de la sala Fuego en el 23.
Unos pocos privilegiados pudieron disfrutar además de otra presentación de la Ponceña en Madrid antes de regresar a Puerto Rico. En Jala Jala, casi en familia, volvieron a actuar con mejor sonido todavía.