| Entrevista a Henry Fiol. |
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Por la sangre de Henry Fiol circula la madre rumba, la clave y el ritmo. De ahí surge ese estilo personal e inconfundible que es capaz de añadir al son de monte adentro elementos que le proporcionan un carácter más urbano. Su escuela musical ha sido la calle dónde las congas cayeron en sus manos. Sus comienzos hay que buscarlos en la Orquesta Capri, Orquesta Broadway, Quinteto La Placa o en la Típica New York. Además de compositor, escritor, corista y director de orquesta es artista, creador de las fascinantes portadas de sus discos cuando estos eran de formato LP.
Conversamos con Henry Fiol en el Solar de los Aburridos, templo de los salseros de Madrid.
Entrevista realizada el veintiuno de mayo de 2006 en
Madrid.
Maite de Blas: ¿Qué músicos cubanos han ejercido mayor influencia en su trabajo?
Henry Fiol: Hay muchos. El estilo mió es como una combinación de música guajira con la música negroide, afrocubana, urbana. Entonces yo intenté ligar ciertos elementos de la música guajira con el tumbao, la clave y el ritmo de lo afrocubano. Tengo muchas influencias. En el lado campesino Guillermo Portabales es uno de mis favoritos. Estudié a más artistas campesinos, Celina y Reutilio, Ramón Veloz, Joseíto Fernández. Y en el otro lado los conjuntos de La Habana de Arsenio y Chappottín. Bueno, el número uno Benny Moré, Cheo Marquetti. Barroso es la influencia más grande en mi estilo como cantante. Esos son los principales.
MDB: ¿Qué percusionistas ha tomado como referencia para su forma de tocar?
HF: Yo casi no escucho salsa. Lo que yo escucho es rumba, rumba cubana, porque es la esencia, la voz y el ritmo. No hay armonía, acorde, es la expresión de la voz humana con el ritmo. No quiero llamarme rumbero pero yo soy amante de la rumba, he estudiado la rumba. Los pasos que yo tiro son pasos de rumba, no son pasos de salsa. Estoy como adaptando elementos de la rumba en el contexto de la salsa. Hay mucha gente, incluido artistas, que no ponen atención a la rumba. Dicen: ¡Ah! Eso es música de negros, eso es música de la esquina, eso no tiene importancia.
Yo he aprendido mucho escuchando a Los Muñequitos de Matanzas. Me encanta, esa es la música que más me gusta, especialmente los Muñequitos originales con Saldiguera y Virulilla con esas voces. Ahora lo que están haciendo es perder un poco el sabor de la rumba. Todo el mundo esta repicando a la misma vez y no hay tumbao como antes, la calidad del canto no es tan buena como antes.
MDB: ¿Qué supuso el Conjunto Saoco en la reinterpretación de la música tradicional cubana?
HF: Eso fue como idea, porque yo estaba en aquel entonces aprendiendo y cuando uno esta comenzando lo que hace es imitar a sus ídolos, ¿entiendes?. Después de la etapa de Saoco creo que he desarrollado un son moderno, un son propio. Pero al principio lo que quería hacer era imitar ese sonido que tanto me gustaba. La idea básica de Saoco fue mía. Pero éramos codirectores el bajista William Millán y yo. Yo componía la mayoría de las canciones y él me ayudaba con los arreglos. De eso salió Saoco.
MDB: ¿Por qué dejó el Conjunto Saoco?
HF: Es un cuento largo. Hubo un problema entre la casa disquera y yo. Había un pleito legal en la Corte. Fue una etapa muy difícil en mi vida y en mi carrera artística. Por un tiempo hubo dos Saoco mientras el pleito legal estaba pendiente. Willie Millán tenía su Saoco que se llamaba Saoco Original. Yo seguí con Saoco, fui el creador del nombre de Saoco y lo tenía registrado. Debido a una cláusula en el contrato, la casa disquera llegó a ser la dueña del nombre Saoco. Pero no hay mal que por bien no venga porque ellos se quedaron con el nombre de Saoco y yo me liberé de un contrato feo y largo.
Comencé a grabar bajo mi propio nombre porque después de esa experiencia yo no iba a poner ningún nombre a una orquesta. Yo voy a usar mi propio nombre porque nadie me puede quitar mi nombre. Seguí como Henry Fiol para eliminar todos esos problemas.
MDB:
¿Qué recuerda de la colaboración del trompetista Alfredo Chocolate Armenteros en el disco El secreto?
HF: Chocolate grabó un par de discos conmigo y fueron los LP mas exitosos. Sin duda es un gigante en la música cubana y uno de los mejores trompetistas. Fue un placer trabajar con él.
MDB : ¿Está satisfecho del trabajo de Corazón Productions como productora de sus últimos trabajos?
HF: Bueno, Guapería francamente no hizo lo que yo esperaba. Lo saqué y ahí se quedó. No sonó en la radio y no hizo nada prácticamente. Yo creo que se debe a que el reggaeton esta encima de todo ahora y la juventud son los compradores de los discos. La gente mayor puede ser que salga a ver al artista o a celebrar un aniversario. Pero los que están todos los fines de semana en los clubes y los que están comprando los discos son los jóvenes y el estilo mío como que no camina entre la juventud ahora, desafortunadamente. ¿Qué te puedo decir?
Felipe Ortiz: Pero ya veremos qué ocurrirá el día que se den cuenta de que su música no tiene clave, de que no tiene sabor, de que esta vacía.
HF: Yo no creo que el reggaeton sea algo pasajero, Creo que va a durar. Es algo muy peligroso porque la esencia de nuestra música es la clave. Eso es lo que distingue nuestra música de otras músicas del mundo porque tenemos la clave, usamos las congas, el timbal, instrumentos de percusión. El reggaeton no tiene nada de eso, es un sólo dedo en una máquina de percusión. Si hay una generación que pierde la clave entonces los hijos de ellos en el futuro no van a volver a una música basada en la clave. Se va a perder ese sentido rítmico para siempre.
FO: Yo pienso de la misma manera porque tenemos el ejemplo del hip hop y el rap que llevan más de veinte años sonando y ahí siguen.
HF : Yo me acuerdo cuando salió el hip hop y el rap en Estados Unidos en el 79 y 80 o por ahí. Y todo el mundo decía como en el reggaeton. Decían: Esto es una moda, un estilo que va a durar un par de años y se va. Y llevamos como acabas de decir veintiséis años o más de hip hop.
MDB: ¿Para cuándo tiene previsto sacar un próximo disco?
HF: Tal y como esta ahora el reggaeton y observando la situación creo que no me conviene sacar una nueva grabación ahora. Voy a esperar a ver lo que pasa. Tengo ahora unas composiciones nuevas que me gustaría grabar pero por ahora tengo que esperar. Igual que yo esperé por muchos años creyendo que no me convenía grabar debido a la popularidad de la salsa romántica. Hubo un periodo que yo no grababa, unos nueve años o por ahí. Ahora tengo que esperar por el reggaeton.
FO: Es un lujo el poder elegir el momento en el que haces una producción y no depender de una disquera¿no?
HF: El problema no es solamente el reggaeton. El problema ahora es la tecnología porque las disqueras están sufriendo porque se baja la música gratis de internet. Alguien compra un disco y saca copias para todos sus familiares y para toda la gente del vecindario. Eso ha afectado mucho. Las casas disqueras están botando a muchos artistas que llevan muchos años con un tal sello porque no pueden grabar. Tampoco cogen artistas nuevos porque no quieren arriesgar. Es muy costoso hacer una grabación tal y como esta la situación ahora con la piratería, quemando cd's y bajando la música de internet. La cosa es difícil.
MDB: ¿Qué agrupaciones de salsa destacan ahora en Nueva York?
HF : Pues fíjate, ninguna. En Nueva York lo que esta caminando ahora es el reggaeton. Por ejemplo, el club más grande para la salsa en Nueva York es el Copacabana. Antes ponían dos o tres bandas de salsa en la semana. Ahora ponen una orquesta los sábados. Los viernes se han convertido en puro reggaeton. Yo tengo la dicha de hacer los viajes y salir fuera de Nueva York. No hay mucho ambiente en Nueva York para la salsa. Hay un pequeño circuito de clubes de colombianos donde todas las semanas ponen orquestas. Pero no te puedo dar el nombre de una orquesta de Nueva York porque todo el mundo esta comiendo cable ahora.
MDB : ¿De cual de sus etapas musicales esta más satisfecho?
HF: A mi me gustan más los discos de después de la etapa del sello SAR, o sea, desde el comienzo del sello Corazón hasta el presenta porque aunque los discos no tuvieron la misma distribución y promoción, el contenido es más interesante. A través de los años he desarrollado un estilo propio. Los discos de después de la etapa de SAR reflejan más eso que los discos anteriores.
MDB: ¿Por qué ha llevado hasta Nueva York esa influencia tan guajira?
HF: Para que comprendan eso tengo que contarles una anécdota. Fue una cosa que sucedió, un puro accidente que cambió mi concepto de la música cubana. Antes del año 68 me gustaba la música popular de Cuba que todo el mundo conocía, Benny Moré, Arsenio, Sonora Matancera, Chappottín y todo eso, los conjuntos de Nueva York, Pacheco. Un día por aquel entonces yo era maestro de escuela y almorzaba en un bar cerca de la escuela y había mucho cubano en ese vecindario. Yo estaba almorzando y no sabía nada de la música guajira. No la había escuchado. Entonces estaba comiendo mi sandwich y en la vellonera yo oigo ese tema de Guillermo Portabales, El carretero. Por el camino del sitio mío....(Henry comienza a cantarlo). Y se me pararon los pelos. Yo nunca había oído una cosa así, un sentimiento tan profundo. Esa grabación fue como la esencia de un son. No tenía ni güiro, ni maraca, ni bongó. Sólo dos guitarra, un bajo, una sola conga y las voces. Fue el esqueleto de un son. Fui a la vellonera, anoté el nombre, Guillermo Portabales, y compré los discos de él y comencé a investigar la música guajira. Compré todos los discos que podía conseguir de Celina y Reutilio, Indio Naborí, Jilguero de Cienfuegos, Ramón Veloz, Joseíto Fernández, de décimas cubanas. Lo que pasa es que mucha gente, incluyendo a los cubanos, no da importancia a la música campesina. Yo sentí algo que me llegó. La idea mía fue coger ciertos elementos de la música campesina y ligarlos con lo afrocubano porque como yo era conguero y me encantaba la rumba, tenía conocimientos de eso también. El estilo mío es como una combinación de música guajira con golpe de afrocubano. La música campesina es más blanca, más española, más tradicional. Y la afrocubana obviamente es música negra. Entonces yo intenté crear una música como mulata, una mezcla de lo blanco del campo y lo negro de la ciudad. Y encima de eso, como yo soy nacido y criado en Nueva York, y he tenido la influencia de la música pop americana y el jazz, también me encantan las músicas brasileñas, es como otro condimento que pongo encima. Mi estilo es como una combinación de lo guajiro con lo afrocubano, con un poquito de jazz, con un poquito de sazón de lo americano y de lo brasileño. Así es la cosa.
Henry Fiol en Sabor Habana, 19 mayo 2006.