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Ray de la Paz y la Orquesta del Solar 23 marzo 2007 Juanchito - Alcobendas, Madrid. |
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Ray de la Paz - Voz. Mauricio 'Fujimori' Ortiz - Piano, dirección musical. Emilio Mena - Coros y maracas. Raúl Collazos - Coros. Samuél Ruiz - Bajo. Jaime Vázquez - Congas Alberto 'Beto' Hernández - Timbal. | Jimmy Rendón - Bongó Frank Mayea - 1ª Trompeta Fernando Hurtado - 2ª Trompeta. Norman Hogue - Trombón. Franklin García - Saxofones. Tupac Peralta - Flautas. |
Ray de la Paz, otro de los grandes soneros de nuestro tiempo, se ha dejado caer por la capital. Mientras en Nueva York la salsa languidece, aquí podemos asistir a un desfile de soneros que arropados por El Solar y su Orquesta hacen la delicia de los amantes de este género. Ray de la Paz es poseedor de una voz privilegiada capaz de moverse desde el romanticismo que cultivó junto a Louie Ramírez hasta la bravura junto a Ray Barretto. Su voz se ha convertido en estandarte de Spanish Harlem Orchestra donde borda sus interpretaciones.
Ray de la Paz apareció en la tarima tras unos acordes de la Orquesta del Solar que comenzó su función casi a escondidas pues la configuración del escenario no dejaba disfrutar del quehacer de algunos músicos. En este formato los metales tenían suma importancia ya que constituían la esencia del experimento que Ray y Ramírez fabricaron para meter en la batidora la onda romántica pero sin perder un ápice de su aspecto bailable. La elección del repertorio satisfizo a duros y a románticos. Desde Yo soy aquel de Manuel Alejandro, pasando por El Secreto con los notables arreglos de Louie. En Pa'bravo yo de Ismael Miranda estuvo Ray colosal y no envidiaba en nada a la versión de Betancourt. No podía Ray dejar de pasear por el bolero, entonando con sabiduría su género preferido. Se ve que a la Orquesta del Solar tanto romanticismo no le encaja en sus bravas venas y Norman Hogue tuvo que salvar los muebles haciendo sonar un delicioso trombón en Como fue. Pero de repente comenzó la apoteosis final con el Timbalero de Justi Barreto. Aquí Ray mostró de nuevo sus cualidades de sonero mientras la banda descargaba y Ray invitaba a otros músicos presentes en la sala a subir a la tarima. Las luces de la sala se encendieron a pesar de que nadie quería salir de allí. Nos quedamos sin gotas que caen del cielo, nos quedamos sin Lluvia.